Áreas
Seis oficios que repetimos
Estos son los temas sobre los que podemos sentarnos sin improvisar. Si tu consulta mezcla dos o tres, los tomamos juntos y priorizamos el que más aprieta la semana. El presupuesto detalla horas y entregables de cada uno, para que no se mezclen las expectativas.
Costos y margen
Partimos de lo que sale de la caja, con los insumos y el tiempo reales. En una panadería eso incluye harina, grasa, merma, gas, bolsas y el tiempo de amasado. En un taller textil, tela, avíos, fallados y las horas de costura. En un estudio, las horas reales contra las horas cotizadas. El margen se mira por producto, por familia y por día de la semana, porque un sábado lleno puede estar subsidiando un martes flojo.
- Ficha de costo por producto o servicio
- Mix de ventas y contribución de cada familia
- Lista de lo que conviene empujar, sostener o revisar
Precio de venta
El precio se discute con el barrio, con el equipo y con la caja al mismo tiempo. Armamos un piso por debajo del cual el producto no se justifica, un techo que el público de tu cuadra todavía puede pagar, y reglas para excepciones: combos, clientes de siempre, encargos que desordenan la producción. Dejamos por escrito cómo se revisa el precio cuando sube un insumo, para que la decisión no quede colgada de un mensaje de medianoche.
- Tabla de precios con piso, techo y excepciones
- Criterio para combos y encargos especiales
- Señal de alerta cuando un insumo se mueve de más
Caja a 90 días
Un calendario semanal de cobros y pagos para los próximos tres meses. Entra lo que ya está comprometido: alquiler, sueldos, proveedores, vencimientos, esa máquina que se va a romper y el stock de temporada. Sale una foto de las semanas justas y dos o tres palancas: plazo, compra o cobro. Se actualiza; no es un dibujo para colgar.
Procesos y roles
Recorremos una semana real. Anotamos quién abre, quién pide, quién cierra caja, quién contesta reclamos. Después proponemos una distribución que un equipo de dos a diez personas puede sostener, con dueños de cada asunto y un recambio para cuando alguien falta. El entregable cabe en una hoja y se cuelga en la cocina del local.
Compras y proveedores
Lista, frecuencias, mínimos y un criterio para decir que no. Comparamos precio, plazo, calidad y flete contra el uso real. El objetivo es dejar de comprar de urgencia los viernes a la tarde y de llenar el depósito “por las dudas”. Cualquiera del equipo tiene que poder armar el pedido sin preguntarte.
Apertura de local o producto
Antes de un segundo local, un delivery propio o una línea nueva, sentamos inversión, costos fijos, el punto en el que se paga sola y cuántas semanas puede bancar la caja actual. También medimos la carga extra sobre el equipo que ya está al límite. El dictamen trae escenarios y una lista de lo que todavía no sabemos. Sirve para decidir y, si más adelante hace falta, para armar un pedido de financiamiento con números que se pueden explicar.
Qué pedimos de tu lado
Para que el acompañamiento no se quede en charla, necesitamos acceso a números aunque estén desprolijos: ventas, compras, extractos, listados de productos, horarios del equipo. Si hay un contador o una administradora, coordinamos un intercambio corto para no duplicar trabajo. Vos reservás tiempo para las conversaciones acordadas; nosotros respetamos el mostrador y no pedimos reuniones en la hora pico.
El material que producimos es tuyo. Las planillas quedan en una carpeta que controlás vos. Cuando el tramo termina, te dejamos una nota de cierre con lo hecho, lo pendiente y la fecha de la revisión a los sesenta días. Si en el medio aparece un tema nuevo, se cotiza aparte. No hay letras chicas ni renovación automática.
Contanos qué te está costando ordenar
Con dos o tres párrafos alcanza: rubro, tamaño del equipo, ciudad y la pregunta que te está dando vueltas. Respondemos en 48 horas hábiles y te decimos si entra en el cupo del trimestre.
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